El gobernador Osvaldo Jaldo se refirió al crimen de Kevin Samuel Rueda, el cadete de 21 años asesinado durante la madrugada del sábado en la zona sur de San Miguel de Tucumán, y fue contundente al reclamar que los responsables reciban una condena efectiva. “Los que cometieron el crimen deben pudrirse en la cárcel”, dijo ante la prensa.

Jaldo comenzó sus declaraciones expresando sus condolencias a la familia del joven. “La verdad que injustamente ha sido asesinado por dos delincuentes. Delincuentes que se tienen que pudrir en la cárcel, delincuentes que no deben ver más la luz del día”, sostuvo.

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El mandatario destacó además las circunstancias personales de la víctima y el esfuerzo que realizaba junto a su familia para convertirse en integrante de la Policía de Tucumán. “No merituaron el daño irreparable que hicieron al matar a un joven de 21 años, un joven lleno de ilusión, de esperanza, con mucho esfuerzo él y su papá, su familia lo estaban mandando para que el día de mañana sea un suboficial de la Policía de Tucumán”, señaló.

El crimen ocurrió poco después de las 5 de la madrugada en la intersección de avenida Colón y Fortunata García. Rueda se dirigía hacia Bella Vista para encontrarse con su padre y luego participar de un desfile en Juan Bautista Alberdi. Vestía su uniforme de gala, que había cubierto con un jogging para protegerlo del frío y evitar que se ensuciara.

De acuerdo con la investigación, el joven fue interceptado por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta KTM. Lo obligaron a detenerse y uno de ellos le disparó a quemarropa con una pistola calibre nueve milímetros para robarle la Honda Wave en la que circulaba.

Jaldo resaltó el operativo policial posterior al homicidio y la detención de los dos sospechosos. “La Policía de Tucumán en 24 horas capturó a uno de los supuestos asesinos y en 48 horas los dos están presos”, afirmó.

Sin embargo, puso el foco especialmente en los antecedentes que tendrían los acusados. “Estos personajes tienen un frondoso prontuario. Delincuentes de estas características no pueden pasearse libremente por las calles de Tucumán”, cuestionó. Según indicó, algunos tendrían antecedentes por homicidio y otros por robos a mano armada.

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En ese sentido, el gobernador planteó la necesidad de profundizar la coordinación con el Poder Judicial. “Hay que fortalecer el trabajo del Poder Ejecutivo, fortalecer el trabajo con la Justicia de la provincia de Tucumán”, sostuvo, al considerar que podrían evitarse hechos de estas características si quienes tienen antecedentes graves permanecieran privados de su libertad.

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“Un asesino no puede salir a la calle”, enfatizó. Y agregó: “El que mata una vez tiene esa tendencia a reiterar el hecho, es decir, a volver a matar”.

El gobernador también se refirió a las personas que tienen procesos judiciales en curso y todavía no recibieron una condena. Dijo que, tras conversar con el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, acordaron profundizar las verificaciones sobre esos casos.

“Tenemos que profundizar las medidas, tenemos que tomar decisiones de fondo y en esto es un trabajo que lo tenemos que hacer conjunto”, afirmó.

Jaldo sostuvo que quienes se encuentran imputados por delitos graves no deberían permanecer en libertad mientras esperan una resolución judicial. “Eso no es motivo para que esperen la condena sueltos en la calle, caminando impunemente. Ellos tienen que esperar el proceso encerrados”, planteó.

Finalmente, señaló que la prevención absoluta de este tipo de hechos resulta compleja por la extensión de la ciudad y la cantidad de barrios que deben ser vigilados, especialmente durante la madrugada. No obstante, insistió en que el objetivo debe ser que quienes delinquen y, particularmente, quienes cuentan con antecedentes graves, terminen privados de su libertad.

“Lo ideal es prevenirlo, pero a esa hora de la mañana por los diferentes barrios por ahí no se puede al mismo tiempo cubrir todo. Lo que sí debe quedar claro es que todos estos delincuentes que delinquen terminan definitivamente en la cárcel”, concluyó.